San Agustín

Actualidad Ciudades Turísticas Iberoamericanas

Lunes, Mayo 13, 2013 - 16:55

San Agustín, la ventana de Florida a los primeros europeos en EE UU

La digitalización del archivo con los documentos más antiguos escritos de este país ilustra la vida en la ciudad estadounidense más antigua

San Agustín, la ventana de Florida a los primeros europeos en EE UU

2013 es el año español por excelencia en Estados Unidos, en el que se conmemora el 500 aniversario de la llegada de Juan Ponce de León a la península de Florida, el 27 de marzo de 1513, el domingo de resurrección, día de la Pascua Florida –de ahí el nombre-. Esa fecha marca el hito de la presencia europea en este país, de la que, sin embargo, apenas se conoce nada. La digitalización del archivo histórico de San Agustín, que atesora los documentos escritos más antiguos que existen en EE UU, puede contribuir a esclarecer esa importante etapa de la historia americana y europea.

Sábado, Enero 11, 2014 - 11:23

San Agustín, una atractiva ciudad turística al sur de Florida (EEUU)

San Agustín, una atractiva ciudad turística al sur de Florida (EEUU)

San Agustín (Saint Augustine) es una ciudad localizada en el condado de Saint John (San Juan) (Florida), Estados Unidos, en la región conocida como"Primera Costa" de Florida. Fundada en septiembre de 1565 por el explorador y almirante español Pedro Menéndez de Avilés, es la más antigua ciudad y puerto fundada por europeos, ocupada continuamente en el territorio continental de Estados Unidos.

San Agustín (o Saint Augustine en inglés) es una ciudad localizada en el condado de Saint John (San Juan) (Florida), Estados Unidos, en la región conocida como Primera Costa de Florida.

San Agustín es el asentamiento europeo más antiguo ocupado hoy en EE.UU.; sólo San Juan en Puerto Rico la supera como ciudad más antigua de "los Estados Unidos". Los españoles ya habían explorado la zona en expediciones que tuvieron lugar entre 1513 (Ponce de León) y 1563, pero sin llegar a levantar ninguna fortificación estable. Sin embargo, la presencia, en 1564, de un nutrido contingente de hugonotes franceses, que alzaron un fuerte en la desembocadura del río San Juan, suponía una seria amenaza, que llevó a España a la decisión de establecer una presencia militar permanente en el área. Esa fue la razón del desembarco de Pedro Menéndez de Avilés, que dio fin al establecimiento de piratas franceses —allí están sus tumbas— y fundó la ciudad de San Agustín de La Florida, el 28 de agosto de 1565 cuarenta y dos años antes de que los ingleses establecieran la colonia de Jamestown, cincuenta y cinco años antes de que desembarcaran los Padres Peregrinos.

La ciudad es una atracción turística, por la rica cantidad de edificios de estilo colonial español. En 1938 el parque temático Marineland abrió al sur de San Agustín, convirtiéndose en uno de los primeros parques temáticos de Florida y comenzando el desarrollo de esta industria en las siguientes décadas.

Los habitantes de San Agustín no esconden el orgullo por su pasado español, del que hay vestigios permanentes en el paisaje urbano. Y  todavía hoy los nombres de las calles denotan la pasada presencia hispana: las calles de Valencia, de Granada, de Córdoba, de de Soto, de Avilés, de Cádiz, de Zaragoza, de la Artillería; y las casas con blasones, el Hospital Militar, la casa de los Mesa, la de los Peso de Burgo, la de los Ximénez-Fatio, la de los Hita, la de los Gallegos, y hasta la catedral, en la que campean los escudos español y norteamericano, hacen eco de lo que la ciudad fue. Y ese eco resuena incluso en la vida local, toda vez que, aunque se trata de una ciudad en la que la lengua inglesa prevalece, se mezclan en el habla local palabras del español colonial y hasta la vida es mucho más a la española que otras ciudades norteamericanas: vías estrechas, terrazas junto a los bares, parques donde corretean los niños, iglesias y misa de doce.

Al borde del mar, al final de la avenida Méndez, se asienta uno de los mayores símbolos de San Agustín, el castillo de San Marcos, que se construyó en 1695 para proteger la ciudad de los ataques de piratas como el inglés Sir Francis Drake, que incendió la ciudad un siglo antes.